Este Pumas-Chivas lo tuvo todo hasta antes de comenzar el partido, de entrada finalmente la directiva de Pumas toma sensibilidad y realiza el homenaje que les debía a los grande pioneros que ascendieron con Pumas a la Primera División.
SEMANA DE CLÁSICO…
A lo largo de la semana se preparó el partido como debe hacerse en un clásico, de entrada, un manotazo de Jorge Vergara saca de la jugada al asustado y lampareado Fernando Quirarte, para traer a Naco Ambriz a demostrarlo todo, mientras que en el campamento Puma los festejos por sus 50 años en la Primera División repercutió por todos lados…
PERO VINO EL SILBATAZO…
Estadio lleno, ambientazo por los cuatro costados, clima frio pero sobroson, hermosísimo uniforme retro de Pumas, Chivas trae sus colores de lujo y comienzan a pelotear…
Y SIGUEN PELOTEANDO…
Por ahí del minuto 40 del primer tiempo nos acordamos que los porteros también asisten al partido, Luis Michel traía un pantaloncillo blanco que seguramente no necesitara tintorería porque nunca fue exigido y si me apuran un poco al “Pikolín” portero tampoco. Y siguen peloteando…
Y SE NEUTRALIZAN EN LA MEDIA CANCHA…
Corren por todos lados, menos por el área y así con un tremendo desgaste físico, menos cero pasión, porque al final de cuentas la emoción se da en las áreas y las porterías, los técnicos deciden que no hay que tomar riesgos y que el 0-0 les pinta bien a Pumas por mantener el paso y a Chivas por ese primer punto en el torneo que parece regresarles el alma al cuerpo, sin embargo para los millones de aficionados y fanáticos de Pumas y Chivas y para los más millones que no lo somos, la verdad, nos aburren y nos quedan a deber, este juego honra a todos menos a su esencia, porque de clásico no hubo nada… Así de fácil.
Palabras clave: Chivas, Clausura 2012, Pumas